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jueves 5 de enero de 2012

CURSO DE RELACIONES DE PAREJA. EL OTRO SEXO Y SUS MISTERIOS. MIGUEL MARTÍNEZ Y ALEJANDRA MENASSA

miércoles 4 de enero de 2012

CUANDO UNO DE LOS MIEMBROS DE LA PAREJA ENFERMA




Juntos en la salud y en la enfermedad, hasta que la muerte nos separe, nos dice el voto matrimonial. Pero después están las dificultades de tolerar a alguien enfermo al lado.
Más importante que la enfermedad en sí misma, es la actitud del enfermo para con ella. Pongamos por ejemplo una neurosis obsesiva, que es un padecimiento psíquico frecuente y que, además, el obsesivo tiene como característica ser bastante hostigador con su objeto amoroso. No es tanto que esté enfermo, sino que cree que el otro (el partenaire), amén de tolerarle todos sus síntomas, que son muchos y variados, ha de ser comprensivo, relegarle de ciertos compromisos por estar enfermo, ser cariñoso y paciente, escucharle, comprenderle, amarle a pesar de todo. Es decir, una exigencia extrema, mientras que él o ella, se dedican a torturarle con el relato de todos sus sufrimientos, sus malas caras, su infelicidad y sometiéndole a sus rituales. “ ¡Es que para eso está tu pareja!” “¡Si no me escucha él, quién me va a escuchar!” “¡Cuando estoy mal es cuando más necesito su cariño!”
Parece que a veces se concibe a la pareja como alguien que debe tolerar cualquier desplante, amarnos a pesar e independientemente de cómo lo tratemos nosotros, estar siempre con una sonrisa, aunque le pongamos mala cara las 24 horas. “Es que el enfermo soy yo, él está bien, el que tiene que aguantarme es él. “
Esta confusión de la pareja con un terapeuta, conlleva serios problemas, por un lado, el que recibe la carga, ese al que su pareja le cuenta todos los días lo mal y lo infeliz que está, empieza a sentirse mal, no está preparado para manejar esas situaciones donde alguien pone su curación en tus manos. Por otra parte, el que padece la enfermedad, y tiene la concepción de que ésta se curará gracias al amor, se confunde doblemente, primero porque el amor no cura nada, o al menos no cura nada definitivamente, porque no produce transformación del sujeto, y por otro lado, porque con la esperanza de que el amor lo curará, no acude a un psicoanalista, que es lo que necesita. De esa manera, el que padece la enfermedad, va enfermando también la relación, la pareja se va marchitando. “Es que nos hemos echado mucha mierda encima”, dicen las parejas. Mejor consultar, en vez de tener la ilusión de cambiar al otro o cambiar uno por amor. Pagar un poco de dinero es extremadamente más barato que pagar con la vida.

Dra. Alejandra Menassa de lucia. Psicoanalista.Especialista en Terapia de Pareja.

Cuadro: Judith y Holofernes, de Julio Romero de Torres

domingo 25 de diciembre de 2011

SE ME ACABÓ EL AMOR DE TANTO USARLO...MAL


Es motivo frecuente de consulta que alguno de los dos miembros de la pareja sienta que ha dejado de amar al otro. O él o ella han pronunciado la “frase bomba”: “No te quiero”. Y ahí empieza la guerra, o se hace manifiesta una lucha antes soterrada. Y sin embargo, no se limitan a tomar sus maletas y marcharse. Vienen a la consulta para poder tomar una decisión. Eso ya llama la atención: debe ser otra cosa lo que pasa, si estuviera tan claro que “se acabo el amor” ¿Por qué consultar? Vamos a ver qué puede querer decir ese “Ya no te quiero”

Ese “Ya no te quiero” puede ser en realidad un: “No te deseo” Una de las causas más frecuentes de este aparente fin del deseo hacia un objeto es que el otro se haya convertido en un familiar para nosotros, y entonces, se ha perdido el deseo, es como vivir con un hijo o con la madre. Es normal que mi madre “no me ponga”. Si es un sujeto masculino en posición de hijo frente a su madre, se instala la impotencia, digamos que se castra para impedir la consumación del incesto, y surge también un miedo mal identificado, un miedo infantil ante la madre.

Otras veces, la pareja estaba unida por el síntoma, y cuando uno de los dos “se desprende del síntoma” la pareja se rompe.

Tres ejemplos clínicos:

1) Él una persona enferma, que la carga a ella con sus padecimientos, ella lo cuida, y ya se han convertido en enfermera y paciente. Un día, ella dice: “Ya no te quiero”, en realidad es: “Estoy harta de ser enfermera, yo quería ser tu esposa”. La pareja tiembla, porque en ella era un síntoma confundir el amor con la compasión y los cuidados maternales, igual que en él buscar y fomentar la compasión para obtener lo que él creía amor.

2) Ella una dama del amor cortés, él siempre se acercó a ella cuando él deseaba, ella no reconocía jamás su deseo, sólo le complacía a él, sin mucho entusiasmo, no fuera a ser que alguien se diera cuenta que deseaba. Llega un día en que él dice: “Ya no te quiero”, en realidad es: “Estoy harto de estar con una mujer que no me desea, ya no lo tolero más”. El síntoma de ella pasa por el no reconocimiento de su deseo, el síntoma de él, por estar con una mujer que hace todo el tiempo como si no lo deseara, como si bastara con el deseo de él.

3) Ella, una mujer dominante y enérgica, celosa y posesiva, él comienza a tomar precauciones para evitar sus celos. Ya la teme, se ha instalado el temor. Está actuando para evitar el enfado de ella. Eso ya es un niño asustado frente a su madre, teme que ella le retire su amor o quizás teme ser devorado por ella. Su potencia masculina cae dramáticamente, ya no es un hombre frente a una mujer, ni tiene su virilidad a su disposición. Es un niño atemorizado frente a una madre terrible. El síntoma de ella: los celos, un temor exagerado a perderlo, él no es él, es un pedazo del cuerpo de ella. Él síntoma de él, someterse a esa tiranía, ahora él es eso que ella quiere, un pedazo de su cuerpo, pero ya no tiene erección. El “ya no te quiero” es “ahora te temo”.

viernes 23 de diciembre de 2011

TERAPIA DE PAREJA EN PAREJAS HOMOSEXUALES


Me preguntan muy a menudo como psicoanalista especializada en terapia de pareja ¿usted atiende parejas homosexuales?

Yo atiendo seres humanos, sujetos psíquicos, y amar, amamos siempre como está escrito en algún libro, es el acto de amar lo que está en juego y no el sexo de aquél a quien se ama. Incluso hay autores que piensan que la homosexualidad no existe realmente, en el sentido de que la organización de la pareja suele ser heterosexual, más allá del sexo anatómico que ostente cada miembro de la pareja, uno toma una posición masculina y otro una posición femenina. La homosexualidad masculina, en ocasiones es por temor o desprecio a la mujer, y la femenina, algunas veces, por desilusión del amor de un hombre. Hay que estudiar cada caso. La homosexualidad se produce, se hace, se construye, pero también la heterosexualidad. Uno no nace hombre o mujer, se hace hombre o mujer.

- ¿Pero atiende igual a parejas de hombres y a parejas de mujeres?

¿Igual? Los atiendo a todos con psicoanálisis, si, pero también, para cada uno es diferente, porque no hay un ser humano igual a otro. El amor heterosexual es también narcisista, se ama uno a sí mismo en el otro. En las parejas homosexuales, por ser el otro como una imagen corporal del mismo sexo, está algo exacerbado este componente narcisista, pero nada más. Amar, aman de la misma manera que las parejas heterosexuales, hoy en día, muchas veces de manera equivocada: celosa, posesiva, única, queriendo ser el otro, queriendo ganarle al otro, queriendo someterse al otro para someterlo... Es muy difícil amar más allá de la imagen. Un amor más allá del narcisismo imaginario.

- Mire, todo lo que usted me dice es muy interesante, pero es un poco esquiva: si yo soy una mujer y tengo una pareja mujer y surgen problemas en la convivencia ¿puedo ir a verla a usted para poder solucionar esos problemas? ¿Y si fuera un hombre con una pareja masculina?

Si usted puede tomar el teléfono y llamar, o escribir un mail y consultar para pedir una cita, entonces, puede venir a mi consulta, sea cual sea el sexo de su objeto amoroso y sea cual sea su problemática amorosa.


Cuadro: Francis Picabía

jueves 22 de diciembre de 2011

INFIDELIDAD ¿POR QUÉ ROMPER LA PAREJA?

Todos hemos sido infieles como mínimo una vez, o al menos sería lo deseable. Ese primer gran amor que tuvimos que traicionar es el amor materno. Bien sabemos lo que les cuesta a algunas madres separarse de sus hijos, dejarles volar desde el nido hacia el mundo y cuántas dificultades en el crecimiento de un sujeto dependen de la persistencia de un amor exagerado a su madre.

Ahí, en esa primera infidelidad, tenemos la oportunidad de aprender que el otro semejante, ese objeto que hemos rodeado con nuestra libido, al que amamos, no es nuestro, no nos pertenece. Decide libremente compartir algún tiempo de su vida con nosotros y nosotros decidimos libremente compartir un tiempo de nuestra vida con él o ella, pero su tiempo sigue siendo suyo, no es nuestro. El propio concepto de infidelidad, incluye el de propiedad sobre el otro.

¿Qué es ser infiel?

Tener relaciones con un tercero fuera de la pareja puede no constituir una infidelidad, si con eso no molesto a mi partenaire. Y si lo molesto, si he puesto en peligro la relación, entonces es un síntoma, requiere ser interpretado por un psicoanalista.

¿Para qué se produjo? Y una vez producido el encuentro ¿Por qué se lo hice saber al otro? ¿Quería acaso romper la relación? ¿Existe alguna problemática sexual no resulta en la pareja que me lleva a buscar la satisfacción en otro lugar? o simplemente mi deseo, que nunca se colma en un sólo objeto, como todo deseo humano, me llevó a encontrarme con un tercero y después, en un ataque de moral y de culpa, se lo tuve que contar a mi pareja.

Frente a una situación donde un tercero se cruza, antes de romper, hay que consultar, no hay que darle un rápido sentido a eso, para cada pareja tiene un sentido diferente. Si se ha hecho un trabajo durante años para estar junto al otro, tirarlo todo por la borda sin hablar, no es lo recomendable, tampoco permanecer al lado del otro cuando la relación ya está muerta hace años, por temor a la soledad, por compasión, por piedad, por venganza. Mejor saber y decidir sin el sometimiento a viejas ideas, a la ideología familiar, a las convenciones sociales.

Cuadro: David y Bethsabé. Jan Massys


martes 15 de noviembre de 2011

CURSO DE RELACIONES DE PAREJA


El otro es para cada uno objeto de deseo, objeto de amor y objeto de Goce, desde esta perspectiva, las problemáticas en las relaciones con la pareja se podrían pensar como problemas con el desear, con el amar o con el gozar en cada uno de los sujetos. En este curso intentaremos un acercamiento psicoanalítico a estas problemáticas.

Información e inscripción: C. Duque de Osuna 4, locales. Tfno: 917581940, mail: actividades@grupocero.info

martes 18 de octubre de 2011

TERAPIA DE PAREJA ONLINE




Psicoanalizarse, no para curar heridas pasadas, sino para vivir mejor los años futuros.

El psicoanálisis es una disciplina que nos permite vivir mejor, con menos culpa, con menos angustia, con menos inhibiciones y temores, con una mayor consideración hacia nosotros mismos y hacia los otros, con más tolerancia, con más amor, más felizmente, etc.

Estamos hechos de frases, vivimos en el lenguaje, y el lenguaje nos determina. Así que el psicoanálisis nos permite encadenar nuestra vida futura a otras frases que a las que siempre ha estado encadenada. Pasar del “el amor es sufrimiento”, de nuestra mamá, por ejemplo, al: “todo se consigue con trabajo y si hago el trabajo necesario, puedo conseguir aquello que deseo, también llevarme bien con mi pareja".

Con la pareja nos sucede que pensamos el amor con frases de nuestros abuelos, de nuestros padres, o algún libro muy antiguo.

Las terapias de pareja virtuales han demostrado su eficacia. El psicoanálisis es una nueva manera de pensar el sujeto y sus relaciones sociales y amorosas, una producción de la que todos los humanos podemos beneficiarnos, si hacemos el trabajo necesario para ello. La terapia de pareja online, es una oportunidad de analizarse para todas aquellas parejas que viven en zonas donde ha llegado internet, pero aún no lo ha hecho el psicoanálisis. Si no hay un psicoanalista en su comunidad, internet le permite acceder a uno.

Freud ya analizaba en su época a algunos pacientes por carta, el psicoanálisis online es muy similar. Tanto el mail, como el Messenger, Skype o teléfono, permiten poner en contacto a aquellos que demandan psicoanálisis de pareja con el que lo oferta: el psicoanalista.

La Escuela de Psicoanálisis Grupo Cero lleva 30 años en Madrid. Desde sus inicios en 1981, se realizaron con éxito tratamientos telefónicos y desde hace más de diez años, se lleva a cabo psicoanálisis online, con resultados superponibles a los de los encuentros presenciales. Si ha pensado en psicoanalizarse, o siente que su pareja no va bien o que podría ir mucho mejor, no lo piense más. Llame o escriba.

Dra. Alejandra Menassa

Tel: 653903233, 915470163

Mail: alejandramenassa@telefonica.net